En este campo se desarrollan diferentes acciones
formativas y programas, pero sobre todo cabe destacar
tanto por su novedad como por su importancia el Outdoor
Training.
Las personas, y sobre todo los equipos, son los elementos que
mejor contribuyen a lograr los objetivos que toda organización
se propone. Frente a esta necesidad surge la pregunta siguiente
¿Cómo lograr que esas personas y equipos se conviertan
en lo que se conoce como equipos de alto rendimiento?
Los equipos aprenden y se cohesionan más rápida
y eficazmente cuando deben desenvolverse en situaciones nuevas,
donde la aportación de todos resulta decisiva. Los programas
outdoor giran en torno a varias actividades que se realizan
en contacto con la naturaleza. Los problemas
planteados implican a cada equipo y a sus integrantes, reproduciendo
experiencias cotidianas de la propia organización, permitiendo
que de la dinámica surjan los puntos fuertes y débiles
de la misma.
Con posterioridad a esas situaciones fuera del aula,
se analizan de forma conjunta las distintas experiencias, acercando
a los participantes la analogía que existe entre lo ocurrido
y las situaciones reales de gestión. Este análisis
se enriquece y adquiere su verdadera dimensión ubicando
dichas experiencias en procesos de reflexión estratégica.
El aprendizaje se produce a partir de la vivencia de equipo,
del análisis de este y de su conceptualización
posterior, facilitando cambios actitudinales y mejorando
el autoconocimiento.
Se realiza una especial incidencia en liderar y colaborar eficazmente,
conseguir objetivos, análisis de problemas y toma de
decisiones, gestión de conflictos, comunicación
eficaz, desarrollo de la motivación y el compromiso,
dirigir la adaptación al cambio.